Isaías 17
Vaticinio contra Damasco y Samaría
1 [7375] Oráculo contra Damasco:
“Damasco ha dejado de ser ciudad,
no es más que un montón de escombros.
2 [7376] Las ciudades abandonadas de Aroer serán para los rebaños,
que tendrán allí sus apriscos sin que nadie los espante.
3 [7377] Será quitada de Efraím la fortaleza,
y de Damasco el reino,
y será de los restos de Siria
lo que de la gloria de los hijos de Israel
—oráculo de Yahvé de los ejércitos.
4 [7378] En aquel día enflaquecerá la gloria de Jacob,
y decrecerá la gordura de su carne.
5 Será como cuando el segador recoge la mies
y su brazo corta las espigas;
y como cuando se rebuscan espigas en el valle de Refaím:
6 Quedará en él un rebusco,
como cuando se varea el olivo;
dos o tres aceitunas en la cima de la copa,
cuatro o cinco en las ramas del árbol”
—oráculo de Yahvé, el Dios de Israel.
7 [7379] En aquel día el hombre dirigirá la mirada hacia su Hacedor,
y sus ojos mirarán al Santo de Israel,
8 [7380] ya no mirará a los altares,
obra de sus manos;
no volverá la vista a lo que han hecho sus dedos,
ni a las ascheras, ni a las imágenes del sol.
9 En aquel día sus ciudades fortificadas
serán como las ciudades abandonadas de los amorreos y heveos,
que éstos abandonaron a la llegada de los hijos de Israel;
serán un desierto.
10 [7381] Olvidaste al Dios de tu salvación,
y no te acordaste de la Roca de tu fortaleza;
por eso te plantas jardines de deleite
y siembras en ellos simiente extraña.
11 En el mismo día de plantarlas las ves crecer,
y al día siguiente echar flores,
pero la mies te escapará
en el día aciago de la calamidad irremediable.
12 [7382] ¡Qué estruendo de muchos pueblos,
que braman como el bramido del mar!
¡Qué estrépito de naciones!
Rugen como poderosas aguas.
13 Como aguas inmensas rugen las naciones;
pero Él las reprende, y huyen lejos.
Se dispersan como el tamo sobre los montes al soplo del viento,
y como un torbellino (de polvo) en la tempestad.
14 A la tarde habrá espanto,
y antes de la mañana ya no existen.
Éste es el destino de los que nos saquean,
ésta la suerte de los que nos despojan.
Comentarios
* 1. “Este discurso es el desarrollo de las dos profecías de 7, 16 y 8, 4. que anuncian la ruina del reino de Damasco y del reino de Efraím, o sea, de las diez tribus. Se puede atribuir su composición al tiempo de la expedición de Teglatfalasar contra Rasín y Facee” (cf. 8, 4) (Crampón). ↑
* 2. Las ciudades de Aroer, etc.: Los Setenta: Las ciudades serán abandonadas para siempre. ↑
* 3. Los dos reinos de Damasco (Siria) y Efraím (Israel) se habían aliado contra Judá. Su gloria, esto es, todo su poderío, será destruido por los asirios, quedando solamente algunas miserables reliquias. ↑
* 4 ss. La gloria de Jacob: el poder del reino de Israel. En tres imágenes se muestra la ruina de este reino: se marchita, pierde su gordura, y será como las espigas que se buscan después de la mies. Cf. 24, 13. ↑
* 7. Nótese la esperanza de la conversión del resto de Efraím. El Santo de Israel: Dios. ↑
* 8. Ascheras: ramas o troncos de árboles que eran símbolos de la diosa pagana Astarté. La Vulgata traduce bosques. Cf. Éxodo 34, 13; Deuteronomio 7, 5; Jueces 6 , 28; III Reyes 14, 15 y 23; IV Reyes 17, 10 y 16; 21, 3, etc. Las imágenes del sol (Vulgata: templos): eran estelas o columnas erigidas en honor del dios Baal-Hammán. ↑
* 10. La Roca de tu fortaleza: Dios. Y sin embargo, es tierno como una madre. Cf. Salmos 17, 2 y nota. Jardines de deleite: Alusión a la idolatría del reino de Israel, lo mismo que simiente extraña (culto tributado a dioses ajenos). ↑
* 12 ss. Este oráculo se refiere a la derrota de Senaquerib (IV Reyes 19, 25). Será al fin aniquilado el que aniquiló a Israel. Dios, dice San Agustín, arrojará al fuego el látigo con que los hirió. La rapidez de la catástrofe se refleja en las expresiones gráficas del versículo 14. ↑