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Job 5

Job 5

Continuación del primer discurso de Elifaz.

1 [3856] Llama, pues, si hay quién te responda.

¿A cuál de los santos te dirigirás?

2 [3857] Porque al necio le mata la cólera,

y al fatuo la envidia.

3 [3858] Yo vi al necio echar raíces,

y al instante maldije su morada.

4 [3859] Sus hijos no podrán prosperar;

hollados serán en la puerta, sin haber quien los libre.

5 Su cosecha la devoran los hambrientos,

la hurtan detrás (del cerco) de espinos;

y los sedientos se sorben su riqueza.

6 [3860] Pues no del polvo nace la calamidad,

ni del suelo brotan los trabajos,

7 [3861] ya que el hombre nace para el trabajo,

como el ave para volar.

8 [3862] Yo (en tu lugar) acudiría a Dios,

y a Él le encomendaría mi causa;

9 [3863] Él hace cosas grandes e inescrutables,

maravillas que nadie puede enumerar;

10 derrama la lluvia sobre la tierra,

y envía las aguas sobre los campos.

11 Ensalza a los humildes

Y eleva al afligido a lugar seguro;

12 desbarata las tramas del astuto,

para que sus manos no puedan realizar sus proyectos.

13 [3864] Prende a los sabios en su propia red,

y los designios de los arteros quedan frustrados.

14 En pleno día tropiezan con tinieblas,

andan a tientas al mediodía,

como si fuese de noche.

15 Entretanto (Dios) salva al desvalido

de la espada de sus lenguas,

y de la mano del poderoso.

16 Por eso el débil tiene esperanza,

y la injusticia tiene que callarse.

17 Feliz el hombre a quien Dios corrige.

No desprecies la corrección del Omnipotente.

18 Él hace la llaga, y la venda;

Él hiere y sana con sus manos.

19 [3865] De seis angustias te sacará,

y en la séptima no te tocará el mal.

20 En tiempos de hambre te salvará de la muerte,

y en la guerra, del poder de la espada.

21 Te preservará del azote de la lengua,

y no temerás si vinieren calamidades.

22 Te reirás de la devastación y del hambre,

y no temerás a las fieras salvajes.

23 [3866] Pues estarás en alianza

con las piedras del campo,

y las fieras del campo

vivirán en paz contigo.

24 Conocerás que reina la paz en tu tienda;

visitarás tus apriscos,

y nada echarás de menos.

25 Verás numerosa tu descendencia,

y tu prole como la hierba del campo.

26 Entrarás en el sepulcro en plena madurez

cual gavilla segada a su tiempo.

27 Esto es lo que hemos visto. Así es.

Óyelo bien y medítalo para tu provecho.”

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Comentarios

* 1. Los santos: los ángeles.

* 2. Vemos aquí el espíritu altanero de Elifaz. ¿Por qué le dice esto a Job, que no es iracundo ni envidioso?

* 3. Cf. Salmo 36, 35 s.; Jeremías 12, 2 s. Maldije su morada: Vulgata: maldije su belleza; el griego: fue consumida su morada.

* 4. En la puerta, porque en la puerta de la ciudad se reunía el tribunal. Por sentencia de jueces serán condenados sus hijos sin encontrar defensor alguno.

* 6 ss. Quiere decir: El dolor no es producto de la naturaleza, sino que brota de la actitud del hombre, el cual es por consiguiente la causa de sus padecimientos. Job contestará luego a esta tesis, que es falsa, porque nuestra naturaleza sumamente decaída por el pecado original, quedó entonces sujeta a los trabajos, a los dolores y a la muerte (cf. Génesis 3, 16-19).

* 7. Nuestra versión de este versículo coincide con la Vulgata. Bover-Cantera vierte: es el hombre quien engendra la desgracia, como los hijos del relámpago levantan su vuelo; Nácar-Colunga: del hombre es de quien viene (el infortunio) como del fuego vuelan los chispazos.

* 8. Acudiría a Dios: Consejo ocioso, pues Job ora constantemente. Todas las lecciones del Oficio de Difuntos están tomadas de la sublime oración de Job.

* 9 ss. Todo este discurso parece contener muchas verdades porque coincide con otros pasajes de la Escritura (cf. I Corintios 3, 19). Pero no ha de tomarse como doctrina de Dios, porque su intención no es recta, y el Señor lo condena al final, como también a los otros dos amigos de Job (cf. 42, 7 ss.). Como se ve, abundan en la dialéctica de Elifaz argumentos que tomados por si solos son exactos, pero aplicados a Job resultan como una bofetada en la cara de un inocente.

* 13. Cf. Salmo 93, 11 y nota.

* 19. Locución proverbial. El número siete significa la plenitud.

* 23. “Las interpretaciones dadas al pasaje son múltiples. Dhorme explica que tener pacto o alianza con las piedras del campo es estar asegurado de que ellas no invadirán el terreno para impedirle produzca” (Bover-Cantera).