Habacuc 1
1 [9608] Carga que vio Habacuc profeta.
Contra los caldeos
2 ¿Hasta cuándo, Yahvé, he de clamar
sin que Tú me escuches?
¿Hasta cuándo daré voces a Ti por la violencia
sin que me salves?
3 ¿Por qué me haces ver la iniquidad
y contemplas lo que sufro?
Devastación y violencia están ante mis ojos;
hay pleitos y surgen contiendas.
4 Por eso se embota la ley,
y nunca sale sentencia justa;
el inicuo rodea al justo,
y así sale torcido el derecho.
5 [9609] Mirad a las naciones y observad;
admiraos y llenaos de espanto;
pues voy a hacer una obra en vuestros días,
que no creeríais si alguien la contase.
6 Pues he aquí que suscitaré a los caldeos,
ese pueblo cruel e impetuoso
que recorre las anchuras de la tierra,
para ocupar moradas que no son suyas.
7 Es horrible y espantoso,
y crea él mismo su derecho y su grandeza.
8 Sus caballos son más ligeros que el leopardo
y más feroces que el lobo nocturno.
Se lanza la caballería,
sus jinetes llegan de lejos;
vuelan cual águila que se da prisa para devorar.
9 Vienen todos ellos para hacer violencia;
viento abrasador va delante de ellos;
toman cautivos tan numerosos como la arena.
10 (Es un pueblo) que se burla de los reyes,
y se ríe de los príncipes;
se mofa de todas las fortalezas,
alza terraplenes y las toma.
11 [9610] Luego, como el huracán, cambia de rumbo y pasa,
y se acarrea culpa (imputando) su fuerza a su dios.
Esperanza del profeta
12 [9611] ¿No eres Tú, oh Yahvé, desde la eternidad,
el Dios mío, mi Santo?
No moriremos, porque Tú, Yahvé,
hiciste (aquel pueblo) para ejercer tu justicia;
Tú, oh Roca, le has establecido
para aplicar castigos.
13 [9612] Tus ojos son demasiado puros
para mirar el mal,
y no puedes ver la injusticia.
¿Por qué, pues, soportas a los pérfidos
y callas cuando el inicuo devora .
al que es más justo que él?
14 ¿Por qué hiciste a los hombres
como los peces del mar,
como los reptiles
que no tienen quien los gobierne?
15 A todos ellos los pesca aquél con el anzuelo;
los arrastra con su red,
y los reúne en su barredera;
por eso se goza y está alegre.
16 [9613] Y por eso ofrece sacrificios a su red,
e incienso a su barredera;
pues gracias a ellos es pingüe su porción,
y suculenta su comida.
17 ¿Es posible que siga vaciando su red,
y continúe destrozando sin piedad a los pueblos?
Comentarios
* 1. Carga: Así se llaman las profecías que anuncian castigos. Véase Nahúm 1, 1 y nota. Se nota en estos primeros versos la santa inquietud del profeta, pues pide a Dios le libre de las dudas que le torturan por la preponderancia de la injusticia y violencia en medio de su pueblo. ↑
* 5 s. Empieza la respuesta de Yahvé. Ante todo anuncia el castigo del pueblo, mediante las naciones paganas, entre las cuales Israel será dispersada (Deuteronomio 28, 64 ss.). Voy a hacer, etc. San Pablo, hablando a los judíos de la dispersión en la sinagoga de Antioquía, cita este pasaje según los Setenta aplicándolo a la necesidad de la fe en la obra redentora de Cristo resucitado (Hechos 13, 41). Los caldeos (versículo 6): los babilonios, que en ese mismo tiempo empezaron a apoderarse del reino de Asiria, y extendían su poder con gran velocidad sobre todo el Oriente. ↑
* 11. Los caldeos hinchados por sus éxitos, se olvidan que no son más que instrumentos de Dios (cf. Isaías 10, 7 ss.). En su vana soberbia se atribuyen a sí mismos las victorias y divinizan su poder material (véase versículo 16). Por eso caerán juntamente con sus impotentes dioses. Otra traducción: El huracán avanza y pasa, y se hace culpable. Este su poder es su dios. Condena así la divinización de la fuerza, tan tentadora para los poderosos. Véase 2, 5 ss. y nota. ↑
* 12. El profeta formula de nuevo una pregunta referente a la justicia de Dios. Al castigar a su pueblo mediante los caldeos, ¿no será Dios demasiado severo, aniquilando tal vez al pueblo elegido? Yahvé… Dios mío, mi Santo: “Cada uno de estos tres nombres contiene un motivo especial, por el cual los hebreos contaban con la protección del Señor” (Fillion). Tú le has establecido: se refiere al pueblo caldeo y su rey Nabucodonosor. Roca: nombre de Dios. Cf. Salmo 17, 3 y nota. ↑
* 13 ss. ¿Cómo puede Dios servirse de los impíos caldeos para castigar a los judíos, que son menos culpables y más justos que los caldeos? Las naciones son comparadas a los peces que el caldeo pesca uno tras otro para devorarlos, y a los insectos que no tienen quien los proteja. ↑
* 16 s. El rey de Babilonia, al vencer a los judíos, endiosará sus armas creyendo que ellas le han traído el triunfo, de modo que no será honrado Dios sino un ídolo pagano. ↑