Te interesa

2 Reyes 24

2 Reyes 24

Reinado de Joakim

1 [2601] En sus días vino Nabucodonosor, rey de Babilonia, y Joakim le estuvo sujeto por tres años; después de lo cual volvió a rebelarse contra él.

2 [2602] Yahvé envió contra él bandas de caldeos, bandas de sirios, bandas de moabitas y bandas de los hijos de Ammón. Las envió contra Judá para destruirle, según la palabra de Yahvé que había hablado por medio de sus siervos los profetas.

3 Por orden del mismo Yahvé se hizo esto contra Judá, para quitarlo de su presencia, a causa de todos los pecados que había cometido Manasés,

4 y también a causa de la sangre inocente por él derramada; pues había llenado a Jerusalén de sangre inocente, por la cual Yahvé no quiso perdonar.

5 Las demás cosas de Joakim, y todo lo que hizo, ¿no está esto escrito en el libro de los anales de los reyes de Judá?

6 [2603] Joakim se durmió con sus padres, y en su lugar reino su hijo Joaquín.

7 Elrey de Egipto no salió más de su tierra; porque el rey de Babilonia había tomado todo lo que antes era del rey de Egipto, desde el torrente de Egipto hasta el río Éufrates.

Joaquín

8 [2604] Joaquín tenía diez y ocho años cuando empezó a reinar, y reinó tres meses en Jerusalén. Su madre se llamaba Nohestá, hija de EInatán, de Jerusalén.

9 Hizo lo que era malo a los ojos de Yahvé, imitando todo lo que había hecho su padre.

10 En aquel tiempo los servidores de Nabucodonosor, rey de Babilonia subieron a Jerusalén, y la ciudad fue asediada.

11 [2605] Vino también Nabucodonosor, rey de Babilonia, a la ciudad, mientras sus capitanes la asediaban.

12 Entonces Joaquín, rey de Judá, se presentó al rey de Babilonia, él y su madre, sus servidores, sus príncipes, y sus eunucos, y el rey de Babilonia lo tomó preso el año octavo de su reinado,

13 y como Yahvé lo había predicho, sacó de allí todos los tesoros de la Casa de Yahvé y los tesoros de la casa real, e hizo pedazos todos los objetos de oro que Salomón, rey de Israel, había hecho para el Templo de Yahvé.

14 [2606] Llevó al cautiverio a toda Jerusalén, a todos los príncipes, y a todos los guerreros —diez mil cautivos— y todos los artesanos y herreros, no quedando sino los más pobres del pueblo del país.

15 [2607] Deportó a Joaquín a Babilonia y llevo cautivos de Jerusalén a Babilonia a la madre del rey, a las mujeres del rey, a sus eunucos y a la gente pudiente del país.

16 [2608] A todos los hombres robustos, en número de siete mil, a los artesanos y herreros en número de mil, a todos los hombres de valer y aptos para la guerra, los llevó el rey de Babilonia cautivos a Babilonia;

17 [2609] y en lugar de (Joaquín) puso por rey a Matanías, tío de (Joaquín), mudándole el nombre en el de Sedecías.

Sedecías, último rey de Judá

18 Sedecías tenía veintiún años cuando empezó a reinar, y reinó once años en Jerusalén. Su madre se amaba Hamital, hija de Jeremías, de Lobná.

19 Hizo lo que era malo a los ojos de Yahvé, imitando todo lo que había hecho Joakim,

20 de manera que la ira de Yahvé contra Jerusalén y Judá llegó hasta el punto de arrojarlos de su presencia. Entonces Sedecías se rebeló contra el rey de Babilonia.

Volver al Indice


Comentarios

* 1. Nabucodonosor, rey de Babilonia, destruyó en 606 a. C. el reino de los asirios, ocupó después toda la Siria, y triunfó sobre Necao, rey de Egipto, en Carquemís (cf. 23, 30 y nota). De Jerusalén llevó Nabucodonosor muchos cautivos, entre ellos al profeta Daniel.

* 2. Se acerca el fin para el pequeño reino de Judá que se había atrevido a meterse en la política internacional, en vez de confiar en su único protector. Cf. Jeremías 27, 6. Dios se vale de los paganos para castigar a su pueblo escogido.

* 6. Joaquín, llamado Jeconías (Mateo 1, 11).

* 8. Véase II Paralipómenos 36, 9-10.

* 11. Este asedio de Jerusalén tuvo lugar el año 598 a. C. y terminó con la segunda deportación de judíos a Babilonia, entre los cuales se hallaba- el profeta Ezequiel.

* 14. Artesanos y herreros: Cf. I Reyes 13, 19 y nota.

* 15. Cf. Ester 2, 6 y 11, 4.

* 16. El rey recobró la libertad después de 37 años de cautividad (véase 25, 27).

* 17. La figura de Sedecías, el último rey está bien retratada en el Libro de Jeremías. “Como hombre era un cerebro mediocre y un espíritu adocenado, sin grandes prendas y sin grandes defectos, y parece que hasta la edad de veintiún años cuando se halló colocado en el trono, se mantuvo discreta y oportunamente alejado de la vida pública. Después ya en el trono, pensó con el cerebro de otros, decidió con el criterio de los demás, quiso su ruina y la de su reino en vista de los errores de otros. Los más numerosos, o por lo menos los que chillaban con más fuerza, acababan por atraérselo; les seguía, pero volvía atrás por un miedo constante de ir por mal camino, y buscaba otro diverso” (Ricciotti, Historia de Israel, número 53l).