Este sábado 14 de marzo, el Palacio Apostólico ha recuperado su función histórica como residencia oficial del Sumo Pontífice.
El Papa León XIV tomó posesión del tradicional apartamento papal, marcando un punto de inflexión tras más de una década en la que estas estancias permanecieron cerradas al uso residencial permanente.
La decisión, comunicada por la Oficina de Prensa del Vaticano, llega diez meses después de su elección y pone fin a la etapa de residencia en la Casa Santa Marta que caracterizó el pontificado anterior.
La restauración integral del Palacio Apostólico
El traslado de León XIV no fue inmediato debido al estado de las instalaciones. El Palacio Apostólico ha sido objeto de una meticulosa restauración durante nueve meses.
El apartamento papal no había sido habitado desde la renuncia de Benedicto XVI en 2013, lo que provocó problemas de humedad, goteras y una infraestructura eléctrica obsoleta que databa de 2005.
Bajo la supervisión de León XIV, quien visitó las obras en mayo pasado, se realizó una renovación integral. Se actualizaron los circuitos eléctricos, la fontanería y se eliminaron las filtraciones de agua.
Cada pontífice suele dejar su impronta en el Palacio Apostólico; mientras Pablo VI prefirió tonos grises y Benedicto XVI recuperó los suelos de mármol del siglo XVI, León XIV ha priorizado la funcionalidad moderna sin perder la esencia histórica del edificio.
Distribución y estancias del apartamento papal
La residencia privada del Pontífice se sitúa en el tercer piso del Palacio Apostólico. Este espacio, que consta de aproximadamente diez estancias, incluye:
- Despacho privado: Donde el Papa realiza sus labores administrativas.
- Capilla privada: El corazón espiritual de la vivienda, con reliquias de san Pedro.
- La habitación de la ventana: El lugar icónico desde donde el Papa se asoma cada domingo para el rezo del Ángelus.
- Nuevas instalaciones: Medios italianos sugieren la inclusión de un pequeño gimnasio en la zona superior y una suite médica equipada.
Junto al Santo Padre residirán sus secretarios de confianza: el sacerdote peruano Mons. Edgard Iván Rimaycuna Inga y el italiano P. Marco Billeri, consolidando al Palacio Apostólico como el centro neurálgico de la actividad papal.
Un complejo con siglos de historia
El Palacio Apostólico no es solo una vivienda; es un complejo arquitectónico de casi mil habitaciones construido entre 1589 y 1590.
Alberga tesoros universales como la Capilla Sixtina, las Estancias de Rafael y la Biblioteca Apostólica Vaticana.
Con el regreso de León XIV, este edificio recupera el pulso como hogar del sucesor de Pedro, manteniendo viva una tradición que se remonta al regreso del papado de Aviñón en 1377.